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El Presidente Iván Duque entregó su mensaje de Navidad para los colombianos

Queridos colombianos:

En esta Navidad me dirijo a ustedes para hablarles desde el fondo del corazón. No como Presidente, sino como padre de familia, como esposo, como hijo, como un colombiano más.

Tengo esta oportunidad y la quiero aprovechar para invitarlos a todos, sea cual sea su creencia religiosa, a ser parte de un sueño común: el de construir una Colombia grande con oportunidades para todos.

Y esa Colombia es posible si nos guiamos por los valores que logran unirnos a más de 47 millones de colombianos en un solo pueblo.

El amor, queridos compatriotas, es una de las expresiones humanas más valiosas que le da total sentido a nuestras acciones.

Siempre he tenido presentes los valores que me enseñaron en mi casa: que amar lo que uno hace es la clave para hacerlo bien, con convicciones y con principios.
Yo lo que quiero es que lo que dependa de cada uno de nosotros, lo hagamos bien, con amor por todo lo que nos hace colombianos.

SER SOLIDARIOS NOS HACE COLOMBIANOS. Cualquiera que se lo proponga es capaz de cambiarle para bien el día a otro compatriota o incluso cambiarle para bien la vida al que lo necesita.

Muchos colombianos tienen hoy la fortuna de sentir felicidad, de celebrar en familia, pero también muchos otros esta Navidad no tienen alegría, y quizás ni comida, ni regalos, y mucho menos felicidad.

Y de eso no nos podemos olvidar en ningún momento porque necesitamos un país donde todos –absolutamente todos– quepamos y tengamos la posibilidad de vivir tranquilos, con equidad, dignidad y felicidad.

La prioridad deben ser siempre los pobres, los desposeídos, los olvidados, los vulnerables. Y yo sé que vivimos en un país con muchas personas que pueden y quieren ayudar al colombiano, pero también al venezolano que, por primera vez, está lejos de su casa, de su familia, de su hogar.

SER PERSEVERANTES TAMBIÉN NOS HACE COLOMBIANOS. A pesar de las dificultades, siempre logramos sobreponernos. Nos caracteriza nuestra grandeza resiliente porque tenemos la capacidad de transformar las adversidades en oportunidades.

SER HONESTOS TAMBIÉN NOS HACE COLOMBIANOS. Somos muchos más los que hemos escogido el camino de la legalidad y del cumplimiento de la ley con respeto a los demás.

Sin embargo, esos pocos que han optado por la violencia y la criminalidad logran causar mucho daño y, por eso, tenemos que hacer lo necesario para que siempre triunfe la cultura de la legalidad.

En esta Navidad los invito a tener presentes los valores que nos hacen colombianos y a que nuestras convicciones las usemos para servirle a la familia, a los amigos, al del lado, al más necesitado…  Para servirle a todo un país.

Inspirémonos espiritualmente teniendo como objetivo el bien común para darle un verdadero significado a nuestras vidas.

Sigamos construyendo. No destruyendo.

Sigamos proponiendo soluciones. No caigamos en las agresiones.

Sigamos concentrándonos en lo que nos une. No en lo que nos divide.

Sigamos protegiendo a nuestros niños y jóvenes no solo de los malos pasos, sino de otros enemigos como la pólvora. Tenemos que educarlos en valores y la mejor forma de hacerlo es con el ejemplo.

Como padre de familia y como gobernante me comprometo a enseñar con el ejemplo. Seré siempre un Presidente que motive a los colombianos a pensar en grande, a trabajar con disciplina, a actuar con honestidad para dejar a Colombia mejor de lo que nosotros la encontramos.

Disfruten y valoren cada momento de esta Navidad. Que la ausencia de seres queridos la podamos sobrellevar con alegría, con los buenos recuerdos, y que la compañía de los que aún están a nuestro lado sea el motor para seguir adelante.

Los retos como país son enormes, pero asumámoslos juntos con energía y responsabilidad.

Demos gracias a Dios por lo recibido en este 2018 y pidamos amor para construir juntos nuestro futuro como hijos de una misma Nación.

Que la esperanza y el porvenir lleguen a cada uno de sus hogares. Y que a donde ya llegaron, permanezcan.

Con mi esposa María Juliana y nuestros tres hijos, Luciana, Matías y Eloísa, les deseamos a todos los colombianos la mejor de las navidades.

Buenas noches. Y que Dios bendiga siempre a Colombia.

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